Muchos padres piensan que los dientes de leche no importan porque igual «se van a caer». Pero la realidad es que estos dientes son fundamentales para la masticación, el habla y el espacio que dejarán para los dientes definitivos. La higiene dental debe comenzar antes incluso de que aparezca el primer diente.
Antes del Primer Diente: Limpieza de Encías
Desde los primeros días, puedes limpiar las encías de tu bebé después de cada toma con una gasa limpia humedecida en agua. Envuelve el dedo con la gasa y masajea suavemente las encías. Esto elimina residuos de leche y bacterias, y además acostumbra al bebé a la sensación de la higiene bucal.
El Primer Diente: Cuándo Aparece y Qué Usar

El primer diente suele aparecer entre los 4 y 7 meses, aunque puede ser antes o después. En cuanto lo veas, comienza a cepillarlo con un cepillo especial para bebés de cerdas ultra suaves y cabezal muy pequeño. En esta etapa no uses pasta dental fluorada todavía; el agua es suficiente.
Pasta Dental con Flúor: ¿Desde Cuándo?
La Academia Americana de Pediatría recomienda usar una cantidad mínima de pasta fluorada (del tamaño de un grano de arroz) desde la aparición del primer diente hasta los 3 años. Entre los 3 y 6 años, la cantidad aumenta al tamaño de un guisante. Es importante que el niño no ingiera la pasta, aunque la pequeña cantidad que pueda tragar a esta edad es segura.
La Rutina Ideal
Cepilla los dientes de tu bebé dos veces al día: en la mañana y especialmente antes de dormir. El cepillado nocturno es el más importante, ya que elimina los residuos que podrían fermentar durante la noche. El cepillado después de la última toma nocturna (cuando el bebé ya está más grande) también es recomendable.
El Cepillo Ideal para Cada Etapa
El cepillo importa tanto como la técnica. Para los primeros meses (antes del primer diente), una gasa suave humedecida es suficiente. En cuanto aparezca el primer diente, usa un cepillo de cerdas ultra suaves y cabezal muy pequeño. El cepillo Infant-to-Toddler de Dr. Brown’s está diseñado específicamente para esta etapa: cerdas suaves que no irritan las encías sensibles, mango ergonómico fácil de sostener y cabezal pequeño que cabe cómodamente en la boca del bebé. Es apto desde la aparición del primer diente hasta los 4 años. Hazlo parte del ritual del baño para que el bebé lo asocie con algo habitual y agradable.
Hábitos que Dañan los Dientes de Leche
Evita acostar al bebé con mamadera de leche o jugo (solo agua está bien), pasar el chupete por tu boca para «limpiarlo» y compartir cubiertos con el bebé, ya que las caries son causadas por bacterias que se transmiten. La primera visita al dentista pediátrico debe realizarse alrededor del primer año de vida.






