Limpiar correctamente las mamaderas es uno de los hábitos más importantes para proteger la salud de tu bebé. Una mamadera mal limpiada puede acumular residuos de leche que se convierten en caldo de cultivo para bacterias en cuestión de horas. Aquí te explicamos cómo hacerlo bien.
Cuándo lavar: justo después de cada uso
No dejes la mamadera usada en el lavaplatos o la pileta por horas. Los residuos de leche se adhieren al material con el tiempo y son más difíciles de eliminar. Enjuaga la mamadera con agua fría inmediatamente después de usarla (el agua fría evita que las proteínas de la leche se coagulen y se adhieran) y lávala a la brevedad.
Desarmado completo: parte fundamental

Antes de lavar, desarma completamente la mamadera pieza por pieza: cuerpo, tetina, anillo, tapa y cualquier otra pieza del sistema (como el tubo interno del sistema anticólico de Dr. Brown’s). Si lavas la mamadera armada, los residuos quedan atrapados en las juntas. Cada pieza debe lavarse por separado.
Lavado a mano vs. lavavajillas
A mano: Usa agua caliente y lava-loza sin fragancia. Emplea un cepillo largo para el interior de la mamadera y cepillos más pequeños para la tetina y el anillo. Frota bien el interior de la tetina volteándola. Enjuaga abundantemente con agua caliente.
Lavavajillas: Muchas mamaderas son aptas para lavavajillas (verifica el símbolo en el envase). Coloca las piezas pequeñas en la bandeja superior o en una canastilla especial para tetinas. Usa ciclo caliente.
Secado seguro
Después de lavar, coloca todas las piezas boca abajo sobre una toalla limpia o en un escurridor específico para mamaderas, en un lugar sin polvo ni humo. No seques con paño de cocina: puede transferir bacterias. Deja secar al aire completamente antes de armar y guardar.
Esterilización: no confundir con lavado
El lavado elimina los residuos visibles, pero la esterilización elimina microorganismos que no se ven. Esteriliza las mamaderas al menos una vez al día durante los primeros meses, y siempre si tu bebé nació prematuro o tiene las defensas bajas (CDC). El servicio de salud británico (NHS) recomienda seguir esterilizando hasta los 12 meses. Métodos válidos: hervir las piezas en agua durante 5 minutos, usar un esterilizador de vapor eléctrico o de microondas, o usar una solución de esterilización en frío. Pasado ese período, en un bebé sano, el lavado cuidadoso con agua caliente y lavalozas después de cada toma suele ser suficiente según el CDC; si prefieres el criterio más prudente, sigue esterilizando hasta los 12 meses.
Cuándo reemplazar las piezas
Las tetinas deben revisarse regularmente: si tienen grietas, decoloración, olor extraño o el flujo aumentó sin haber cambiado de nivel, es tiempo de cambiarlas. El material se deteriora con el uso y la esterilización frecuente. Como guía general del fabricante, revisa las tetinas antes de cada uso y reemplázalas cada 2 meses de uso activo, o antes si ves cualquier daño.





