La forma en que sostienes a tu bebé durante la toma con mamadera no es un detalle menor. Una buena posición reduce el aire que ingiere, mejora la digestión y hace la experiencia más cómoda tanto para el bebé como para ti.
La Posición Semi-Vertical: La Más Recomendada
La posición ideal para dar la mamadera es semi-incorporada, con la cabeza del bebé elevada entre 45° y 60°. Esta postura reduce el riesgo de infecciones de oído (la leche no fluye hacia el conducto auditivo), facilita la digestión, disminuye el reflujo y permite que el bebé regule mejor el flujo. Sostén siempre la cabeza del bebé con firmeza.
Posición Recostada: Errores Comunes

Dar la mamadera con el bebé completamente acostado boca arriba es uno de los errores más frecuentes. En esta posición, el bebé puede ahogarse, ingiere más aire, tiene mayor riesgo de reflujo y de otitis media. Evita también recostar al bebé sobre su espalda con la mamadera apoyada (el famoso «mamadera solo»): representa un riesgo real de asfixia.
El Contacto Visual Importa
Aprovecha la toma con mamadera para crear conexión. Mira a tu bebé a los ojos, háblale suavemente o cántale. Esto no solo fortalece el vínculo, sino que también ayuda al bebé a sentirse seguro y tranquilo, lo que mejora la digestión y reduce el llanto post-toma.
Cambiar de Brazo durante la Toma
Así como al amamantar se cambia de pecho, al dar mamadera es recomendable cambiar de brazo a mitad de la toma. Esto estimula el desarrollo visual del bebé (expone ambos ojos al movimiento) y también da descanso a tus brazos. Aprovecha el cambio para hacer una pausa y esperar un eructo.
Ángulo de la Mamadera
Mantén la mamadera inclinada apenas lo suficiente para que la tetina esté llena de leche, no de aire. Una inclinación excesiva hace que el flujo sea más rápido de lo controlado por la tetina. Para bebés propensos a cólicos, usa siempre una mamadera con sistema de ventilación anticólico como las Dr. Brown’s, que reducen la presión negativa y la ingesta de aire.






